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"La muñeca de trapo"
Catalina Aparicio Pastor (1994) |
Muñeca del Museo Casa Rural (foto: David Defin - 2001) |
Yo quería una muñeca; nadie me la regaló, por lo tanto decidí confeccionármela yo. Buscando en el canastillo, un día encontré un retal, era una tela de flores, una tela de percal. Te contaré, paso a paso, el proceso que seguí, aunque seas aún muy niña, tú lo puedes conseguir. Para los brazos y piernas una tela enrollé yo; también hice unas braguitas con ganchillo alrededor. La cabeza una bolita rellena con algodón; el cuerpo era de lo mismo, de tamaño superior. El vestido de una pieza, con un corte sin igual, un agujero en el cuello y dos para brazos sacar. |
Mas... pensando e ideando también le hice un delantal, con las rosas al minuto en bolsillos a la par. Ya tenía mi muñeca, ¡cómo disfrutaba yo! En medio de mi embeleso alguien llamó mi atención. Mi abuela, que me observaba, me dijo con dulce voz: "le falta algo a tu muñeca; en eso te ayudo yo". Con las cardas era experta, y enseguida me cardó una vedija de lana que ni la seda igualó. Puso el pelo en la muñeca. Estaba mucho mejor. Hasta un lazo de colores en su cabeza prendió. Terminada la muñeca, yo la miré con amor. Mi abuela me contemplaba y mi madre me besó. |
En estos versos describo cómo hacíamos las muñecas cuando yo era niña.