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ASOCIACIÓN ALCOZAR Plaza Garci Fernández, 1 42390 ALCOZAR, SORIA | EL CÁÑAMO por Teresa Riaguas Heras y Angelines Pastor Riaguas (1994)
agramadera (Museo Textil - Alcozar)
En primer lugar se plantaban los cañamones que se habían dejado de la cosecha del año anterior. La planta seguía su ciclo habitual y crecía hasta que alcanzaba su madurez y se secaba suficiente como para poder ser recolectada. Esta planta alcanza una altura algo mayor que la del trigo; no tiene espiga, y el grano está metido dentro de la caña. Llegado el tiempo de su recolección, se arrancaba el cáñamo, se hacían "mañas"; y con varias "mañas" se hacían las cabañas "pingadas" para que se fuera secando. Cuando estaba bien oreado y medio seco, se acarreaba a la era y se extendía para que se terminara de secar. A continuación se golpeaban las puntas de arriba, o sea: las cabezas, repetidas veces para extraer los cañamones que servirían como simiente para la cosecha del año siguiente. Después se llevaba el cáñamo -ya sin cañamones- al río, se cubría bien con agua y se ponían piedras encima para que el agua no lo arrastrara. Durante varios días se metía y se sacaba del agua repetidas veces, y a continuación se sacaba definitivamente y se extendía para su secado final. Después de este sucesivo mojado y secado, el cáñamo se machacaba con un rústico instrumento de madera en forma de gamellón. La parte de arriba de este artefacto, que tenía forma de boca cuadrada y plana, se llamaba machaca o machacadera. Por efecto de los golpes, se comenzaban a perfilar los cerros y madejas, que se espadaban a continuación con una espada. La llamada espada era una rústica tabla de madera en forma de cuchillo y muy dura. Y, una vez espadada, se pasaba por la agramadera -tabla con grandes púas- y la fibra de cáñamo quedaba limpia y preparada para su hilado o torcido, según hubiera lugar o se desease. Más tarde se hacían las madejas u ovillos, tras lo cual el cáñamo quedaba listo para ser tejido en los telares -también manejados por algunos aldeanos-en los que se hacían: costales, alforjas, sábanas y hasta camisas, es decir, todo tipo de tejidos elaborado con cáñamo. |